Por @SantoIdiota

El año pasado tuve la oportunidad de visitar por énesima ocasión el estado de Oaxaca. Sin embargo pude conocer Villa de Zaachila, un lugar que no conocía. De esa visita surgió este video, en el que entrevisté a un artesano de sexta generación de las famosas nieves oaxaqueñas, Siboney. Una tradición que surgió en la última década del siglo XVIII.

Santos Idiotas en el Mundo: Fotografías y texto desde Venezuela por Jasef Torres.

La arepa redonda y tradicional. Así como aquella canción ‘’Luna de Margarita” de nuestro querido tío, Simón Díaz, que es uno de los músicos más queridos por estas tierras criollas.

‘’Luna de margarita es
Como tu luz,
Como tu voz y
Como tu amor…’’

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La entrada de las grandes comelonas y banquetes de carne que disfrutan los venezolanos -especialmente en los llanos- siempre empezarán con unas arepas fritas que se rellenan con leche cuajada y sal (llamada nata).

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El inconfundible olor del guayoyo –ese café clarito para empezar el día-. Por las mañanas sirve como inspiración para transformar en realidad esos sueños de almohada. Algunos lo prefieren con leche, otros negro o marrón claro (cortado).

Fotos y texto por @Santoidiota (Thespectraltiger)

Oaxaca es uno de mis estados favoritos de México. Creo que lo caracteriza la diversidad
: ecosistemas, lenguas, gastronomía, arte y una luenga lista de cosas existentes son prueba de ello. El estado se encuentra colmado de las representaciones culturales -en el sentido amplio de la palabra- más diversas y, en ocasiones, más contrastantes.

En los últimos días he (re)visitado partes del estado y he conocido otras que sólo conocía por referencia. Gracias a mi amigo más antiguo, Manolo, a.k.a. Luis Uribe, conocí Villa de Zaachila -palabra zapoteca que significa “larga hoja de verdolaga”-.

Mientras buscábamos un lugar en donde comer nos encontramos una de las obras del colectivo Nómada. Volteé a la izquierda y le dije a Manolo “No mames, parece de Banksy”. [Sí, sí, ya sé que mi referente fue de lo más malinchista, pero vale madres, así pasó]. Después de ese momento nos hemos topado con muchas otras obras realizadas por diversos colectivos que se dedican al street art. Un street art maduro y elocuente, que alude a diversas temáticas y referentes, pasando por lo local, lo cotidiano, lo indígena, lo prehispánico, lo cristiano, etc. Todo con un lenguaje pictórico contemporáneo, producto de la mezcla de diversos mundos. Un arte callejero que vale la pena ver.

Si no conocen Oaxaca ya es momento de que lo hagan. Sin lugar a dudas se sorprenderán por más de una razón.